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Cómo afecta el cigarro a los riñones, sobre todo en pacientes con insuficiencia renal crónica

El 31 de mayo de cada año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebra el Día Mundial Sin Tabaco, cuyo objetivo consiste en señalar los riesgos que supone el consumo de tabaco o cigarro para la salud, en especial para los riñones, y fomentar políticas eficaces de reducción del mismo.

Este año, la OMS hace referencia al impacto nocivo de la industria del tabaco sobre el medioambiente –un tema que afecta globalmente  y va en aumento–, ya que utiliza los escasos recursos y frágiles ecosistemas de nuestro planeta.

Sabías que el tabaco mata a más de 8 millones de personas cada año y destruye nuestro medioambiente, dañando aún más la salud humana, a través del cultivo, la producción, la distribución, el consumo y los desechos posteriores al consumo. De estos, 8 millones de muertes, 7 corresponden a fumadores activos y, el millón restante, a fumadores pasivos que como bien se sabe, son todos aquellos que no fuman pero se ven afectados por las personas que fuman a su alrededor.

Fumar afecta los riñones

Diversos estudios han demostrado que fumar afecta los riñones al acelerar el progreso de la enfermedad renal crónica y aumentar el riesgo de padecer insuficiencia renal terminal. La nicotina provoca vasoconstricción, reduciendo el flujo sanguíneo renal y favoreciendo daños en los glomérulos, las unidades filtrantes del riñón. Además, los compuestos tóxicos del humo disparan procesos inflamatorios y oxidativos que deterioran aún más la función renal.

Para quienes ya presentan daño renal, el cigarro afecta o daña los riñones de forma exponencial, incrementa la presión arterial, altera el perfil lipídico y empeora la proteinuria (pérdida de proteínas por la orina), todos factores que aceleran la progresión hacia la insuficiencia renal crónica. Incluso dosis bajas de cigarrillos diarios pueden impactar negativamente la tasa de filtración glomerular, reduciendo la esperanza y la calidad de vida de estos pacientes.

El tabaco y la enfermedad renal 

La enfermedad renal asociada al tabaquismo se manifiesta a largo plazo, es decir, luego de años de consumo crónico de cigarrillo, sin embrago, sus efectos nocivos sobre los riñones se producen de inmediato.

Fumar puede dañar casi todos los órganos del cuerpo, incluidos los riñones. Cuando padeces de enfermedad renal es importante tener el control de tu salud al estar informado sobre los efectos perjudiciales del consumo de tabaco. Dejar de fumar puede ser una decisión muy difícil, pero es una decisión que puede reducir los principales riesgos para tus riñones y salud en general.

Según la Organización Mundial de la Salud, los fumadores tienen un mayor riesgo de contraer varios tipos de cáncer y afecciones, incluida la enfermedad renal. Fumar disminuye el flujo sanguíneo hacia los riñones, estrecha los vasos sanguíneos, aumenta la presión arterial, además del ritmo cardiaco y produce arterioesclorósis, es decir, endurecimiento de la paredes arteriales. 

Además, fumar puede afectar los accesos vasculares, necesarios para tratamientos como la diálisis, dificultando el acceso adecuado a la sangre y aumentando el riesgo de complicaciones en estos procedimientos. Debido a todos estos factores, se recomienda a los pacientes con daño renal y a la población en general dejar el cigarro. 

Consejos clave para dejar de fumar

Abandonar el tabaquismo es la intervención más efectiva para detener este ciclo de deterioro. Al dejar de fumar, no solo se detiene la exposición a toxinas, sino que también disminuyen los episodios de hipertensión y se estabilizan los procesos inflamatorios sistémicos, lo que permite preservar por más tiempo la función renal residual y reducir la necesidad de diálisis o trasplante en el futuro.

Le brindamos estos 5 consejos para dejar de fumar:

  1. Hable con su médico sobre los productos de reemplazo de la nicotina. 
  2. Cree un plan para superar la ansiedad.
  3. Inhale profundamente cuando sienta el deseo o la necesidad de fumar un cigarrillo.
  4. Solicite ayuda a su familia, sus amigos y su red de apoyo o únase a un grupo de apoyo.
  5. Manténgase activo y ocupado. 

También, es importante aclarar otros mitos relacionados con la salud renal, como la creencia errónea de que la insulina daña el riñón. En realidad, la insulina no causa daño renal, al contrario, un buen control de la glucosa con insulina puede prevenir el deterioro renal en personas con diabetes. Para más información, puede leer el artículo completo en nuestro blog: ¿La insulina daña el riñón?

En Médica Santa Carmen le brindamos información de todos los factores de riesgo que afectan o influyen en la progresión de la insuficiencia renal. 

Lo invitamos a aprender más sobre salud renal, navegando en nuestro blog.

Médico: Juan Manuel Ardavín Ituarte 

Médico Cirujano – Ced. Prof. 4951220 – UP
Medicina Interna – Ced. Prof. 7130435 – UNAM
Nefrología – Ced. Prof. 09184612 – UNAM

Ubicación: Médica Sur (Puente de Piedra 150, Toriello Guerra, Tlalpan, 14050 Ciudad de México, CDMX).

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