La enfermedad renal crónica (ERC) afecta a millones de personas en el mundo y puede tener un impacto significativo en la salud general y la calidad de vida. Sin embargo, uno de los pilares para mejorar el bienestar de quienes viven con esta enfermedad es la actividad física regular, adaptada a las capacidades de cada paciente.
En este artículo, exploramos por qué el ejercicio es importante para la salud renal, qué actividades son recomendables, consejos prácticos y cómo comenzar de forma segura.
Beneficios de la actividad física en la Enfermedad Renal
La actividad física es cualquier movimiento corporal intencional producido por los músculos. Incluye a las actividades diarias como subir escaleras, realizar tareas en el hogar o en el trabajo, trasladarse caminando o en bicicleta y las actividades recreativas. La activación física regular no solo beneficia al corazón y los músculos, sino que también:
- Mejora el funcionamiento muscular y la salud ósea.
- Mejora la circulación sanguínea y contribuye a tener un mejor control de la presión arterial.
- Contribuye a tener un mejor control de los niveles de grasas en la sangre (colesterol y triglicéridos) y glucosa, reduciendo el riesgo de diabetes y obesidad, principales factores que aceleran el deterioro renal.
- Ayuda a mejorar y conciliar el sueño.
- Contribuye a tener una mejor composición corporal (más músculo, menos grasa).
- Tiene un importante impacto en la salud mental, mejora la autoestima y el estado de ánimo, disminuye el estrés y la fatiga, así como la ansiedad y la depresión.
- Favorece el establecimiento de vínculos y las relaciones sociales.
De acuerdo con la National Kidney Foundation, incluso 30 minutos diarios de actividad moderada, como caminar, pueden marcar una diferencia significativa en la progresión de la enfermedad y en la calidad de vida del paciente renal.
Consejos para mantener la actividad con seguridad
- Consulte con su nefrólogo o profesional de salud: Cada caso de enfermedad renal es único. Es fundamental que un médico supervise sus actividades físicas, especialmente si tiene anemia, presión alta o retención de líquidos.
- Mantenga una hidratación adecuada: La hidratación debe ajustarse según el nivel de función renal y las recomendaciones médicas.
- Escuche a su cuerpo: Deténgase si siente mareo, dolor en el pecho, falta de aire o fatiga extrema.
- Establezca metas realistas: Pequeños avances frecuentes son mejores que esfuerzos extremos ocasionales.
¿Qué tipos de actividades físicas puede realizar?
Estas son algunas actividades seguras para mantenerse en movimiento y favorecer su salud renal.
Tareas cotidianas:
- Camine y pasee a ritmo ligero.
- Suba y baje escaleras, con o sin apoyo.
- Tareas del hogar, como: doblar la ropa, lavar trastes, barrer o sacudir.
Actividad física y vida laboral:
- Camine al trabajo o baje antes del camión para caminar el resto del trayecto.
- Elija las escaleras en lugar del elevador.
- Si es posible, realice pausas activas durante su jornada laboral, como estirar o hacer sentadillas.
Desplazarse de forma activa:
- En bicicleta o caminando, para trayectos cortos.
Actividades físicas en tiempo libre:
- Dependiendo sus gustos, puede practicar baile o natación.
- Disfrute de paseos al aire libre con tu mascota.
Actividades espontáneas:
- Ponga música y baile en casa.
- Riegue las plantas e invite a su familia para hacerlo juntos.
No todos los ejercicios tienen el mismo impacto. Para personas con enfermedad renal, lo ideal es combinar:
Actividades aeróbicas (de baja a moderada intensidad):
- Caminar a paso ligero.
- Bicicleta estática.
- Natación suave.
- Baile.
Ejercicios de fuerza:
- Bandas elásticas.
- Pesas ligeras (1–3 kg).
- Trabajo de fuerza en casa.
Actividades de flexibilidad y equilibrio:
- Yoga suave.
- Estiramientos.
- Tai Chi.
¿Con qué frecuencia puede realizar actividad física?
La American Kidney Fund recomienda iniciar con sesiones de 10–15 minutos y aumentar de forma progresiva.
Se debe intentar acumular al menos 150 minutos de actividad física leve a moderada a la semana y disminuir el tiempo que se permanece sentado o acostado. Se sugiere que por cada hora que nos mantengamos sentados nos movamos al menos 10 minutos.
¿Cuándo debe dejar de hacer actividad física?
- Si se siente muy cansado.
- Si tiene dificultad para respirar.
- Si siente dolor en el pecho.
- Si siente latidos del corazón irregulares o rápidos.
- Si se siente mal del estómago.
- Si tiene calambres en las piernas.
- Si se siente mareado o aturdido.
La actividad física regular y segura es una herramienta poderosa para apoyar la salud de personas con enfermedad renal. Desde caminar hasta ejercicios de fuerza suaves, lo importante es mantenerse activo con supervisión profesional y metas realistas.
Si desea una guía personalizada de actividad física, puede agendar una consulta de Nefrología o Nutrición con nosotros al 442-167-1860 ext. 100, estamos aquí para ayudarle a vivir mejor, con energía y bienestar de vida.
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