El trasplante de riñón representa mucho más que un procedimiento médico: es la oportunidad de abrir una nueva página en la vida. Para quienes viven con enfermedad renal crónica avanzada o reciben diálisis, esta alternativa se convierte en una esperanza real, un puente hacia más salud, más energía y más momentos con los seres queridos.
Lo valioso de este camino es que no distingue entre personas, pues los criterios para ser candidato se basan en la salud y no en el género, la religión o el origen étnico. Cada evaluación médica y quirúrgica busca, con responsabilidad y cuidado, garantizar la seguridad y el éxito del trasplante.
En este proceso, los comités y equipos especializados en trasplante renal trabajan para encontrar la mejor oportunidad incluso para quienes enfrentan condiciones especiales o retos médicos particulares.
Condiciones especiales a considerar antes del trasplante:
Obesidad. Un índice de masa corporal mayor a 30 es una limitante para la realización del trasplante. Si se tiene un índice entre 31 y 35, en casos especiales, puede considerarse con un plan de reducción de peso.
Alteraciones del metabolismo mineral óseo. Detectadas mediante la determinación de la hormona paratiroidea (PTHi), calcio, fósforo y fosfatasa alcalina. Un nivel alto de PTHi no impide el trasplante si los demás electrolitos están controlados.
La edad avanzada no representa una limitación para el trasplante; sin embargo, se evalúa cuidadosamente la expectativa de vida del paciente para determinar si es posible esperar el órgano.
Se consideran las enfermedades sistémicas que ocasionan enfermedad renal crónica, realizando evaluaciones específicas en cada caso antes de proceder con el trasplante.
Impedimentos definitivos para el trasplante:
- Infección activa, cáncer o enfermedades inflamatorias graves.
- Abuso de sustancias.
- Falta de adherencia al tratamiento.
- Comorbilidades graves que afecten la expectativa de vida o que impliquen poco beneficio después del trasplante.
Tiempo de referencia para realizar un trasplante renal:
Un paciente puede ser referido a un programa de trasplante cuando su nefrólogo determina lo siguiente:
- Que el trasplante es viable y el paciente se encuentra en condiciones estables, aun si está en diálisis.
- Que el procedimiento no comprometerá su supervivencia.
- Que el trasplante no agravará enfermedades preexistentes.
El tiempo de espera para el trasplante se cuenta a partir de que el paciente comienza terapia sustitutiva, es decir, el tiempo en diálisis se contempla para criterio de asignación del riñón.
La asignación del órgano proveniente de un donante fallecido, generalmente, se otorga con base en:
- Grupo sanguíneo.
- Tiempo en diálisis.
- Tiempo del registro en lista de espera.
- Panel reactivo de anticuerpos.
- Diferencia de edad entre donador y receptor.
Esto no exenta que en cada institución se puedan tomar en cuenta otras variables de selección dependiendo cada caso, como un paciente con agotamiento de accesos vasculares o una alta carga inmunológica que incremente la posibilidad de rechazo del injerto.
Al tener donante vivo, puede contemplarse un trasplante anticipado, dependiendo de la filtración glomerular y la evidencia de progresión hacia el deterioro, sin ser reversible a mediano plazo.

Procesos y estudios previos para un trasplante renal
Antes de un trasplante renal, es fundamental llevar a cabo una serie de procesos y estudios para evaluar la compatibilidad y el estado de salud del paciente y del donante. Estos estudios incluyen análisis de sangre, pruebas de compatibilidad de tejidos, evaluaciones cardiológicas y estudios de imagen para asegurar que el cuerpo del paciente esté en óptimas condiciones para recibir el nuevo órgano.
También se realizan evaluaciones psicológicas y consultas con especialistas para garantizar que el paciente esté preparado física y emocionalmente para el trasplante y el tratamiento posterior.
1. Consulta con un Nefrólogo.
Visita a un especialista en enfermedades del riñón (nefrólogo) para una evaluación exhaustiva. El médico evaluará tu condición renal y te proporcionará información sobre las opciones de tratamiento. Solicita una referencia a un centro de trasplante especializado si se considera que eres un candidato o candidata adecuada para un trasplante.
2. Evaluaciones médicas y psicológicas.
Evaluar si alguien es apto para un trasplante renal es un proceso detallado que incluye una serie de pruebas médicas y psicológicas. Estas evaluaciones son esenciales para garantizar que el trasplante sea seguro y exitoso. A continuación, explicamos cuáles son las evaluaciones más comunes:
-Infectología: Pacientes considerados de alto riesgo para desarrollar un evento infeccioso, infección activa durante la valoración previa al trasplante renal o una infección latente que se puede activar con los medicamentos inmunosupresores tomados para disminuir el rechazo. La evaluación clínica debe enfocarse en la exposición actual y los riesgos infecciosos, para lo cual se instauran medidas profilácticas y vacunas previas al trasplante.
-Cardiología: Todo paciente en este protocolo de estudio, debe ser evaluado para determinar el riesgo coronario (cardíaco). Esto implica realizar pruebas para descartar isquemia que pudiera incrementarse ante el procedimiento quirúrgico o en el seguimiento del trasplante.
-Enfermedades Neoplásicas: Al ser causa del 9-12% de mortalidad en pacientes trasplantados, todo tipo de cáncer deberá tratarse antes de considerar un trasplante renal.
-Dental y otorrinolaringología: Fundamental para descartar y erradicar focos sépticos antes de realizar el procedimiento.
-Ginecología: En todas las mujeres, la citología cérvico-vaginal (Papanicolaou) es necesaria para descartar o tratar la infección por el virus del papiloma humano. Adicionalmente, se debe descartar enfermedad activa de transmisión sexual y descartar carcinoma mamario.
-Psicosociales: La evaluación de las condiciones socioculturales y económicas del paciente por parte de un trabajador social y del estatus mental por un especialista es necesaria. Esto es a fin de garantizar que el paciente comprenda el proceso de trasplante y asegurar en lo posible la adherencia máxima por parte del paciente para favorecer el éxito del proceso.
-Riesgo inmunológico: Se debe confirmar la compatibilidad del grupo sanguíneo y realizar las pruebas inmunológicas. Estas pruebas deben realizarse antes del trasplante e implican estratificar el riesgo de rechazo y son:
- Tipificación del antígeno leucocitario humano (HLA).
- Prueba cruzada.
- Determinación de anticuerpos anti-HLA.
3. Compatibilidad del donante.
Se realizan pruebas para asegurar que el riñón del donante sea compatible contigo. Esto incluye pruebas de tipo de sangre, compatibilidad de tejidos y otros factores inmunológicos. Una vez que se identifique un riñón compatible, el equipo médico coordinará el trasplante.
4. Gestión del candidato en el comité de trasplante hospitalario
Si eres elegible para un trasplante, se te registrará en la lista de receptores a la espera de un riñón (en el caso de un donante fallecido). El registro se realiza a través de los centros y comités hospitalarios de trasplante. Para ser candidato a un trasplante de riñón de donante vivo, se requieren varios criterios y evaluaciones. Estos criterios pueden variar según el hospital y el país, por lo que es importante consultar con el equipo médico especializado en trasplantes.
5. Preparación para el trasplante.
Se te preparará para la cirugía mediante instrucciones específicas, que pueden incluir ajustes en la medicación, cambios en la dieta y otras recomendaciones. Sigue las indicaciones de preparación para la cirugía y el postoperatorio, por parte de tu equipo médico .
6. Realización del trasplante.
El procedimiento consiste en colocar el riñón donado en la parte inferior del abdomen para conectar sus vasos sanguíneos (arteria y vena) y el tracto urinario (uréter) teniendo en promedio una duración de dos a cuatro horas. El equipo quirúrgico se encargará de la operación y del cuidado inmediato postoperatorio.
El nuevo riñón en la mayoría de las ocasiones debe comenzar a funcionar muy rápidamente en el caso de un trasplante de donante vivo. El riñón de un donante fallecido puede tardar más tiempo en funcionar, hasta algunas semanas en algunos casos. Si eso sucede, es primordial que debas seguir indicaciones de tu nefrólogo para continuar con el seguimiento de tu terapia de tratamiento de diálisis y tu trasplante.
7. Recuperación y seguimiento
Después del trasplante, necesitarás un seguimiento regular para asegurarte de que el riñón donado funciona correctamente y para detectar cualquier signo de rechazo o complicación. Asiste a todas las citas de seguimiento, toma los medicamentos inmunosupresores según las indicaciones de tu equipo médico y sigue las recomendaciones nutricionales correspondientes.
8. Apoyo continuo.
Además de seguir las recomendaciones médicas para asegurar el éxito a largo plazo del trasplante, debes mantener un estilo de vida saludable. Infórmate muy bien respecto a los criterios para ser elegible al trasplante. La mayoría de los trasplantes duran muchos años, sin embargo es muy probable que algunos pacientes necesiten más de un trasplante de riñón durante su vida.
Es crucial seguir todos los pasos y recomendaciones del equipo médico para maximizar las posibilidades de éxito y asegurar una buena calidad de vida después del trasplante.
Tomando decisiones informadas: el camino hacia el Trasplante Renal
El camino hacia un trasplante renal puede ser largo y lleno de desafíos, pero es importante recordar que cada paso que damos hacia la salud renal es un paso hacia una mejor calidad de vida. Si estás considerando un trasplante o te encuentras en tratamiento, no estás solo. Con el apoyo adecuado y un equipo médico comprometido, es posible encontrar nuevas oportunidades para tu bienestar. Mantén la esperanza, sigue las recomendaciones de tus médicos y nunca dudes en buscar la ayuda que necesitas para tomar decisiones informadas sobre tu salud.
En México estos son algunos de los sitios especializados en trasplante renal:
Centro Nacional de Trasplantes (CENATRA): Coordina la lista de espera y la asignación de órganos en México.
Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez (INCICh): Cuenta con un programa robusto y profesional en materia de trasplante renal y cardiaco.
Hospital General de México (HGM): Realiza trasplantes y tiene un programa especializado en trasplante de riñón.
Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS): Ofrece trasplantes de riñón en sus hospitales especializados.
Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ): Ofrece evaluación y trasplante de riñón.
Médico Cirujano – Ced. Prof. 4453867- UAEM
Nefrólogo – Ced. Esp. 7491538 – UNAM
Ubicación: Centro Infinito Santa Fe – Av Vasco De Quiroga 4299 Consultorio 1003 Col. Santa Fe, Cuajimalpa.
